21.9.15

Cuatro años para convertir en recursos la basura de Madrid en recursos




No podemos seguir tirando a la basura, al vertedero y a la incineración lo que seguimos viendo como mera basura cuando son recursos con valor que deben ser reinsertados en el ciclo económico.
Madrid a penas recicla un 20% de sus residuos urbanos actualmente. Sin embargo en 2020 estamos obligados –como el resto de la UE- a reciclar y recuperar el 50% además de reducir la producción de residuos.
A pesar de los mensajes optimistas que lanzan Ecoembes o Ecovidrio, el sistema de recogida en Madrid del vidrio, el papel y los envases es muy poco eficiente y necesita una revisión.
El Sistema de Depósito Devolución y Retorno alcanza en Alemania y otros lugares, índices de recuperación superiores al 80%. Su eficacia y su éxito se basa en dar valor al envase. Recuperar el importe del envase es un buen estímulo para que ninguna lata de bebida se quede abandonada, siempre vendrá alguien que la recogerá para obtener un pequeño beneficio. El mensaje y la prácticva van en la buena dirección: no tires la basura, la basura tiene valor, la basura, los residuos, son en realidad recursos.
Para poder reciclar y recuperar la mitad de nuestros desperdicios en Madrid en 2020, es imprescindible poner en marcha la recogida selectiva de residuos orgánicos para la elaboración de compost. Un 47% del cubo de basura doméstico son residuos orgánicos. No es posible recuperar la mitad de la basura en 2020 si no empezamos a transformar en compost de calidad nuestro residuos orgánicos.
Actualmente el orgánico va mezclado con el resto de residuos, excluidos solamente los envases y en menor porcentaje papel y vidrio puesto que todo el mundo lleva el papel y el vidrio a los iglús de recogida. Hay una parte del orgánico que se trata en Valdemingomez, pero el resultado no es compost de calidad sino un material bioestabilizado con tantas impurezas contaminantes que no tiene utilidad agrícola. Material que de momento se exporta a Castilla La Mancha que todavía no es muy exigente.
No es fácil cambiar el modelo de gestión de los recursos en Madrid en cuatro años. Pero hay que hacerlo. Y haciéndolo contribuiremos a cambiar esta ciudad, crear empleo, disminuir la contaminación y los riesgos que producen la incineración y los vertederos, disminuir nuestra huella ecológica, mejorar nuestros parques, alimentar y extender las redes de huertos urbanos y periurbanos y recuperar la producción agrícola en la región.
Es necesario dejar de ver la basura como desperdicio y aprovechar el valor que contiene como recurso.
Cambiar la cultura de la basura, como cualquier cambio cultural, exige tiempo y mucha pedagogía. Desgraciadamente no tenemos mucho tiempo.
Es muy injusto concentrar toda la basura de Madrid en una zona, el sureste de la ciudad, donde además del macro complejo de Valdemingomez, están también la mayoría de depuradoras, contribuyendo a la degradación ambiental, la contaminación tanto química como odorífera y las consecuencias que todo ello tiene para la salud desde Getafe y Villaverde,  el Ensanche de Vallecas, la Cañada Real y los municipios de Rivas y Coslada.
Por otro lado la gestión debería evolucionar hacia un modelo más descentralizado y distribuido. Es necesario disminuir progresivamente las toneladas de basura que entran a diario en Valdemingomez, potenciando al ismo el complejo como centro de investigación de la basura.
El cambio de modelo podría empezar con proyectos piloto como el que propone Madrid Agroecológico, conectando la red de Huertos Urbanos que actuarían como agentes recolectores de residuos orgánicos y agricultores de la región que serían agentes compostadores. De este modo, grupos de unas 200 familias comprometidas con el cambio llevarían sus residuos orgánicos al punto de recogida, donde serían recogidos por el agente compostador que lo transformaría en compost para la tierra que cultiva.
El siguiente paso a de ser un proyecto piloto en un barrio o en un distrito, donde se implante de forma generalizada la recogida selectiva de orgánico, con un centro de compostaje que podría alimentar parques y jardines próximos, exportando el excedente. Además del centro “Migas Calientes” donde ya se composta la materia orgánica procedente de la poda, podrían buscarse otros lugares donde organizar el compostaje a nivel de barrio y de distrito, en la Casa de Campo, la Dehesa de la Villa y en parcelas sin uso.
Es necesaria una revolución de la basura en Madrid, siguiendo los ejemplos de Milán, que ya recoge selectivamente el orgánico de más de un millón de personas, de Lubijana en Eslovenia, y otras muchas ciudades grandes y pequeñas,  de Austria o de Cataluña.
Para 2020 más de la mitad de los distritos de Madrid deberían estar ya recogiendo selectivamente los residuos orgánicos y compostándolos en un modelo descentralizado con distintas escalas, combinando el compostaje comunitario con el de barrio y distrito y llevando a Valdemingomez solamente la parte que no se recupere en redes de proximidad de pequeña y mediana escala. Puede ser una forma de democratizar la basura convirtiéndola en flores y alimentos.
La red de huertos urbanos que tiene un enorme potencial de crecimiento, además de cumplir una función social recuperando el espacio para actividades que crean cohesión social, educación ambiental, conciencia ecológica y otros beneficios, puede jugar un papel fundamental en la transformación de la basura, en lña educación para la recuperación de nuestros recursos.
En esta Semana de la Movilidad de 2015, la celebración del Parking Day ha permitido que crezcan por un día, pequeños jardines urbanos en espacios habitualmente ocupados por un coche aparcado. Una iniciativa que ha sido posible gracias a la colaboración de la red de huertos escolares y huertos urbanos. De este Parking Day ha surgido la iniciativa de ajardinar los alcorques de la ciudad através de pequeños convenios con asociaciones de vecinos, comercios, ONGs que se comprometerían a mantener determinados alcorques.

20.9.15

Recuperar el Prado como Paseo y cambiar la cultura de la movilidad



“¡Se oye el agua de la fuente!” decía una vecina del barrio en el Paseo del Prado esta mañana. La fuente, los pájaros, la música… El Prado sin coches vuelve a ser un Paseo con paseantes de todas las edades, bicicletas, patinadores… El Prado y otros paseos de la ciudad fueron colonizados por el tráfico ruidoso y contaminante que nos mata poco con las enfermedades respiratorias, cardivasculares, cancerígenas, mentales…que produce. Recuperar el espacio de los coches, la calzada, para las personas, para la vida…es imprescindible para nuestra salud. Así lo exige la Directiva Europea de Calidad del Aire, la Organización Mundial de la Salud y el sentido común.
Un millón y medio de coches entran cada día al interior de la M30 dejándonos sus malos humos. En la almendra central de la ciudad la mayoría vamos andando, en transporte público y una creciente minoría en bici. Madrid no es ciudad para coches. ¿Por qué debemos de tolerar que entran tantos coches con sus malos humos?. Hay que quitarle espacio al coche en la ciudad para devolvérselo al peatón, el transporte público y la bicicleta.
Este es el sentido que tiene la propuesta de cerrar al tráfico el Prado para devolvérselo a la gente. Empezamos en el Paseo del Prado los domingos, pero el objetivo es transformar gradualmente la ciudad, para que la prioridad sean las personas caminantes –incluidos mayores, pequeños y personas con movilidad reducida- el transporte público y las bicis. ¿Ningún coche entonces? Los mínimos necesarios y los que queden prioritariamente compartidos y progresivamente Cero Emisiones, eléctricos.
Cerrar el Prado no es ni una ocurrencia ni un gesto retórico por la Semana Europea de la Movilidad. Es una apuesta estratégica por recuperar la ciudad, cambiar la cultura de la movilidad, quitarnos la boina de la contaminación y democratizar el espacio público.
Este año elige, cambia y combina como te mueves, es el lema europeo.  ¡Pruébalo!, cambia el coche por el transporte público, la bicicleta, caminar, una combinación de todo ello, tu salud te lo va a agradecer. También lo agradecerá la salud de toda la ciudad y del planeta.
El miércoles proponíamos un Pacto Ciudadano por la Movilidad y la Salud. Los argumentos y conclusiones de años de investigación de doctores como Elena Boldo y Julián Diaz Jimenez del Instituto de Salud Carlos III, son claros y rotundos. Estamos dilapidando nuestra salud con un modelo de movilidad que nos sale muy caro en vidas humanas, hospitalizaciones, tratamientos y bajas laborales.
El aire de Madrid no va a limpiarse por cerrar el Prado los domingos por la mañana. Es verdad. Pero nos permitirá disfrutar la ciudad sin coches y con aire limpio. Creo que a la mayoría nos va a gustar respirar aire limpio, oir música, pasear con la familia y disfrutar del llamado Salón del Prado. Nos gustará tanto que lo querremos también por la tarde, más delante los sábados y que acabe todos los días como Paseo de verdad, con transporte público y servicios cero emisiones, con bicicletas y muchas gentes paseando, haciendo ciudad. Al Prado deberán seguirle otros paseos, en el centro y en los distritos. ¡Que los paseos sean para pasear y las autopistas queden lejos de la ciudad!.
No va a ser fácil. La minoría que se desplaza en transporte privado contaminante, en coche, se aferra a sus privilegios. Algunos hablan de sostenibilidad financiera del transporte pública y recriminan a los usuarios que el 50% del transporte público se financie con los impuestos de todos. Olvidan que las infraestructuras viarias que han endeudado las instituciones públicas, se han financiado al 100% con dinero público, aunque sean utilizadas por una minoría que va en coche y contamina sin pagar billete ni peaje. ¡Hasta las radiales de peaje han tenido que rescatadas con dinero público!. El coche, la carretera, no paga por el uso de la calzada y la autovía, como hacemos los usarios del metro y el autobús. Democratizar la movilidad es que todas respiremos aire limpio y vivamos en un entorno saludable y adecuado para nuestros hijos y nuestros mayores. Eso pasa por disminuir el uso del coche. No hay otra alternativa.





Es sabido que en Oslo cerraron la ciudad al tráfico con mucha oposición inicial. Cuando la gente lo disfrutó votó a favor en el Referendum que se hizo. En Londres el congestion charge, la tasa de entrada, ha tenido una aceptación creciente.
Más allá de que episodios de alta contaminación obliguen al Ayuntamiento a restringir el tráfico para cumplir la Directiva de Calidad del Aire, la cultura de la movilidad tiene que cambiar. Y para ello hay que modificar la pirámide de las prioridades: peatones, bicis, transporte público, vehículos compartidos cero emisiones y en último lugar el vehículo privado contaminante. El cambio sólo puede ser gradual y progresivo, como mucha pedagogía y participación ciudadana. Pero es imprescindible hacerlo.
Medidas como la peatonalización progresiva con las Áreas de Prioridad Residencial, las zonas cero emisiones, el calmado del tráfico -con un límite genérico de velocidad máxima a 30 Km/h en el casco urbano y contadas excepciones a 50km/h en vías preferentes y máximo de 80km/h en los accesos por autovías-, son ineludibles para mejorar la calidad del aire.
El pasado viernes 18, decenas de plazas de estacionamiento habitualmente ocupadas por los coches se convirtieron en pequeños jardines por unas horas en la jornada mundial del Parking Day. Como medida permanente fruto del Parking Day el Ayuntamiento va a proponer ajardinar los alcorques de los árboles con pequeños convenios con los vecinos, comerciantes y asociaciones. Es otra forma de recuperar espacio y vida en la ciudad.
Quedan dos días para acabar la Semana Europea de la Movilidad. El sábado y el domingo miles de bicis y paseantes han recuperado el espacio perdido en favor del coche. El martes, día sin coches, un cierre simbólico de cuatro horas en la Gran Vía señalará hacia donde queremos ir. Una ciudad progresivamente pacificada y liberada de los humos, del ruido, de los coches... No tiene sentido usar la Gran Vía, la Castellana o el eje Cea Bermudez/Mª de Molina para atravesar la ciudad de una autopista a otra. Ya hay bastantes alternativas de circunvalación. El aire, la vida, los residentes y visitantes de Madrid no admiten un millón de coches entrando cada día.
Cierto que el cambio no puede ser en dos días. Que será necesario mejorar el transporte público, particularmente entre puntos de la periferia, superando el actual sistema radial. Cierto que los cambios llevan tiempo y mucha pedagogía. Pero es el futuro. Hamburgo planea cerrar todo el centro de la ciudad, Milán ya lo ha hecho, Paris y Londres están en ello. Madrid no debe quedarse atrás.
Madrid no es ciudad para los coches. No debemos permitir que la contaminación nos siga matando lentamente.
Elige, cambia y combina como te mueves. Camina, pedalea, coje el bus, el metro, el taxi. Si te resulta imprescindible ir en coche alguna vez, vende el tuyo y apúntate al coche compartido, el car sharing, saldrás ganando en dinero y en salud. Si aún así consideras impresciondible tener un coche en propiedad, que sea eléctrico, cero emisiones. Es el futuro

28.6.15

El apasionante y dificil reto de Ahora Madrid

A penas ha transcurrido un año desde el encuentro de Municipalia en Media Lab y la investidura de Manuela Carmena. En tiempos convulsos y de cambios, el tiempo tiene otra dimensión. Hicimos el milagro de poner en pie una candidatura ciudadana para ganar esta ciudad porque muchas creíamos que era posible, con generosidad, inclusividad, trabajo, paciencia. Cuando se firmó el acuerdo entre Ganemos y Podemos que alumbró Ahora Madrid, algunas fuimos conscientes de que podíamos gobernar esta ciudad. Y estaríamos gobernando también en la Comunidad de haber tenido una potente candidatura autonómica de confluencia.
Desgraciadamente no lo permitían ni las sagradas escrituras de Vista Alegre ni la atrincherada cúpula ladrillista de IUCM.
Lo cierto es que estamos gobernando Madrid, en minoría, pero la bandera del arco iris ondea en Cibeles y en los distritos. La bandera de la igualdad en la diversidad.
A los nuevos gobiernos la oposición y los medios suelen conceder 100 días de cortesía. Nosotras tuvimos dos horas, las que transcurrieron entre la investidura de la nueva alcaldesa y las primeras noticias de los viejos twits de Guillermo Zapata. Tenemos todas las lupas y telescopios vigilándonos, incluido el shadow cabinet de la duquesa cazadora de talentos e instigadora de tramas.
Pero ese es el reto. Parafraseando a Manuela vamos a seducir a quienes no nos han votado para que comprendan que los cambios que proponemos redundarán en beneficio de todas las personas que amamos, disfrutamos y sufrimos esta ciudad. No nos queda otra, ya que ninguna iniciativa tendrá éxito si no cuenta con un amplio consenso que vaya más allá del medio millón de votos que obtuvimos el 24 de mayo. Pero es que además queremos gobernar con la inmensa mayoría. Ese es el reto y no será fácil.
La ciudad del abrazo que propone Manuela Carmena, la ciudad de la igualdad en la diversidad, el respeto y la empatía. Porque hay que ir más allá del respeto en esta revolución democrática municipalista y perseguir la empatía, la seducción, la cooperación, la compleja construcción colectiva.
Madrid necesita respirar después de 25 años de Gobierno de los Florentinos y genoveses. Veiticinco años que pesan como una losa y han desfigurado la administración municipal que ha sido progresivamente  parasitada por quienes persiguen su máximo lucro y desconocen el significado de la palabra empatía.
Respirar aire limpio, por supuesto. Ya hemos presentado alegaciones al plan del Gobierno para penalizar e impedir el autoconsumo de energías renovables. Las ciudades son insostenibles por la enorme cantidad de energía que consumen y de residuos que generan. El reto de que Madrid produzca el 50% de la energía que consume y recicle el 80% de los residuos que produce es tan posible como urgente. Tan utópico como pensar cuando nos reunimos en Media Lab hace un año que podíamos gobernar esta ciudad y poner el Ayuntamiento al servicio de las personas, de las vecinas, de los barrios y distritos y de los diversos colectivos, de la inmensa mayoría.
Las inercias y las presiones van a ser fortísimas para impedir la revolución energética democrática. Los contratos blindados, la presión de los lobys, la herencia recibida en deuda, despilfarro, corrupción, ostentación y despotismo no va a dejar de poner palos en la rueda de la revolución verde. Sin embargo el cumplimiento de los objetivos de la Unión Europea en materia de energía o de residuos, exige cambiar el modelo. Dejar de tirar al vertedero y la incineradora el valor económico, ecológico y social que tiene la basura convertida en recursos que vuelven al ciclo económico. Dejar de despilfarrar ese sol que nos abrasa en verano y que podría satisfacer sobradamente nuestras necesidades energéticas más básicas rebajando al tiempo el recibo de la luz. El nuestro propio y el del Ayuntamiento que somos todas.
Madrid necesita respirar. Aire limpio. ¡Abrid ya las ventanas y el aire se renueve!
Tenemos que abrir las puertas y ventanas, los cajones y las cuentas de un Ayuntamiento que tendrá paredes de cristal. Eso también nos hará más vulnerables a la codicia de nuestros adversarios que buscarán con lupa donde mordernos en la yugular.
Esto va muy en serio. No es ninguna broma, nos proponemos fomentar el buen vivir de la inmensa mayoría y hacerlo en buena armonía. Pero ya sabemos que casi nadie renuncia a sus privilegios sin presentar batalla. Y libraremos muchas batallas. La de la energía, la de los residuos, la de la participación, la de la movilidad, la de la remunicipalización de determinados servicios.
Y la madre de todas las batallas. La batalla de las redes y de los medios. La batalla del debate y los argumentos solventes, la de las cuentas claras.
El 10 de febrero escribí que podíamos ganar Madrid y gobernar el Ayuntamiento y la Comunidad. Sólo me equivoqué a medias.
Ha empezado el futuro, la inteligencia colectiva obra milagros.
Gracias Manuela por personalizar y presidir este milagro. La empatía es posible. El sueño de la igualdad empieza a hacerse realidad. "I have a dream" . Cuando muchas personas imaginemos un mundo mejor este acabará de nacer y crecerá saludable. Nada mejor que empezar por la ciudad que tanto amas y tanto sufres


14.2.15

HEPATITIS C Y VIH malas noticias

Escribí este post tras acudir a la consulta regular en el Hospital. Al día siguiente murió mi marido repentinamente por un infarto y tras treinta y seis años de convivencia. He decidio publicar estas notas tal como estaban para informar sobre un importante factor de riesgo para el contagio del virus de la Hepatitis C: el uso compartido de inhaladores de Popper

Empiezo por las buenas noticias:
Mi carga viral de VIH es actualmente 0/0 Es una buena noticia tras haber estado más de una década con cargas descontroladas de cientos de miles.
Estamos en el año del cambio en el que desalojaremos a la mafia de las instituciones y recuperaremos derechos fundamentales como el derecho a la salud y la Sanidad Universal, gravemente dañados en los últimos años.


Ahora vienen las malas noticias.
En Madrid cerca de 2000 pacientes con Hepatitis C en fase avanzada (F4) necesitan urgentemente al tratamiento con Sovaldi. Los facultativos solicitan el tratamiento por uso compasivo, pero pasan los meses y los tratamientos no llegan. De esos esos pacientes en estado crítico tan sólo se ha aprobado el tratamiento para 500 a dia de hoy, el proceso es muy lento.
“Ha sido un año durísimo 2014, he visto morir a varios pacientes para los que había solicitado el tratamiento advirtiendo del riesgo que corrían si no eran tratados de inmediato” me ha dicho ha dicho la doctora.
Existe una relación entre Hepatitis C y VIH. Es habitual que los pacientes portadores de VIH por compartir jeringuillas lo sean también del virus de la Hepatits C. La Hepatitis C, como el VIH se trasmiten por contacto sanguíneo, con el agravante de que el índice de contagios de Hepatitis C por esta vía es alarmantemente más alto que el del VIH.
Los portadores del VIH recibimos desde hace años los tratamientos disponibles. Todos no, claro. La población que ha perdido el acceso a la Sanidad y su tarjeta sanitaria tras la aprobación del decreto de 2012 que acabó con la Sanidad Universal, como es el caso de las personas inmigrantes, pero también de las personas con nacionalidad española que no hayan cotizado a la Seguridad Social, hayan cumplido 25 años y no tengan cónyuge con derecho a la prestación. No es posible controlar una pandemia como el VIH y otras enfermedades contagiosas si un sector importante de la población no tiene acceso a la Sanidad Pública.
La situación de los afectados por la Hepatitis C es mucho más dramática, urgente y desesperante. Como denuncia la Plataforma de Afectados cada día mueren personas a las que se les está negando el tratamiento. Obviamente el Gobierno tiene que negociar con GILEAD, el propietario de la patente del Solvaldi para obtener precios más razonables y menos abusivos. Es incomprensible que no haya una estrategia europea en este sentido y que sea la UE la que negocie y presione a GILEAD. Pero mientras tanto el Gobierno debe autorizar los tratamientos en uso compasivo que los facultativos están solicitando para los pacientes más críticos y que están falleciendo tras meses de espera.
Se ha descubierto que una de las vías de contagio del virus de la Hepatits C es el uso compartido del vasodilatador “Popper”, muy popular en el ambiente gay. La inhalación del Popper es muy abrasiva y produce hemorragias en las fosas nasales, lo que ocasiona el contagio de la Hepatitis C al compartir el inhalador contaminado. También el consumo de cocaína puede ser un factor de riesgo si se comparte un mismo instrumento para esnifarla que resulte estar contaminado.
Un 30% de las personas infectadas por VIH no están diagnosticadas lo que hace difícil evitar nuevos contagios y controlar la pandemia. Pero también hay muchos portadores del virus de la Hepatitis C no diagnosticados. El uso compartido de inhaladores de Popper está propagando la infección.
Es urgente que las organizaciones y colectivos LGTB que trabajan en la prevención del VIH y otras enfermedades de transmisión sexual informen de esta situación y que las saunas y bares de ambiente colaboren advirtiendo del peligro de compartir el Popper.

10.2.15

Podemos Ganar Madrid... y gobernar la Comunidad y el Ayuntamiento

Podemos ha ratificado el acuerdo con Ganemos Madrid por abrumadora mayoría.


Esta semana el acuerdo será previsiblemente ratificado por la afiliación de EQUO Madrid y el conjunto de Ganemos Madrid lo hará -también previsiblemente- en el plenario del sábado 14.
El día de los AMORdazados como ha sido bautizado por la Plataforma No Somos Delito, que se manifestará para exigir la retirada de la nueva Ley de Seguridad Ciudadana, la reforma del Código Penal y las tasas judiciales que acaban con la Justicia Universal.

Hay por lo tanto una candidatura al Ayuntamiento de Madrid en la que se ha ido fraguando una amplia alianza de colectivos y movimientos sociales y en la que participan las gentes de Podemos pero también partidos como EQUO, Por un mundo más justo, Piratas... y un amplio sector de IU, o tal vez toda IU. Una candidatura que aspira a ganar el Ayuntamiento y que podría ser la sorpresa en las próximas elecciones municipales. Si bien a día de hoy, sin haber hecho público siquiera el nombre con el que concurriremos a las urnas -un partido político instrumental- las encuestas no se hacen eco todavía del tirón del invento, en pocas semanas, los Ganemos de barrios y distritos, los círculos de Podemos y el activismo de todas las personas y organizaciones que participamos situarán a la candidatura municipalista madrileña entre las favoritas en la contienda electoral.

La posibilidad de gobernar Madrid desde la nueva política, la transparencia y la participación está al alcance de la mano y supondrá un reto dificil y apasionante. En apenas tres meses la candidatura municipalista tiene la dificil tarea de darse a conocer en los barrrios y en la calle y obtener el apoyo de la mayoría social que quiere recuperar y democratizar esta ciudad. El resultado de las urnas condicionará los posibles pactos postelectorales. El Partido Popular a día de hoy tiene claramente perdida  la mayoría, pero todo lo demás está por ver. El reto municipalista está en superar a los socialistas y liderar el cambio en el Ayuntamiento.

Pero si ganar el Ayuntamiento de Madrid es importante, más aún es hacerlo en la Comunidad de Madrid por los recursos y competencias que tiene en materias tan importantes como Educación, Sanidad, Servicios Sociales, fiscalidad, gestión del territorio, etc. Las encuestas apuntan hacía un claro sorpaso de Podemos respecto a los socialistas en el ámbito autonómico. Si bien Podemos aprobó en su Asamblea Ciudadana que se presentaría a las Elecciones Autonómicas con su propia marca, la confluencia con otros actores, como ya ocurre en el Ayuntamiento de Madrid es posible y necesaria. Primero porque las encuestas dan mejor resultado a Podemos en la Comunidad que en el Ayuntamiento, lo que hace más que probable que tenga la responsabilidad de gobernar en la Puerta del Sol. Ampliar el peso electoral e institucional incorporando a otros actores sociales y políticos, más allá del propio Podemos será fundamental para facilitar la gobernabilidad desde la nueva política. En Andalucía Podemos está siendo capaz de incorporar en su candidatura a otros actores, como es el caso de EQUO. Tampoco es descartable la confluencia en otras autonomías como Extremadura Por otro lado sería dificil de entender que quienes nos presentamos unidos en una misma candidatura al Ayuntamiento de Madrid, lo hiciéramos por separado en las elecciones autonómicas. En los nuevos tiempos que se avecinan, el papel de los movimientos sociales, de las Plataformas, mareas, colectivos y organizaciones que trabajan día a día elaborando propuestas en ámbitos tan diversos como la Educación, la Sanidad, la Dependencia y los servicios sociales, la Vivienda, el Agua, el Transporte y la movilidad sostenible, el Urbanismo, la Energía, la Deuda, el consumo y la soberanía alimentaria, la defensa de los espacios naturales, etc. es imprescindible tanto para ganar las elecciones como para poner en pie nuevas formas de gobierno y garantizar la rendición de cuentas, la transparencia, el compromiso ético y la participación. El reto es enorme y apasionante. El cambio es responsabilidad de todas. La inclusividad, la cooperación y la generosidad deben guiar el camino de la confluencia en la revolución democrática que estamos viviendo.

3.2.15

Podremos confluir si Podemos lo perrmite

Anoche tuve que conformarme con seguir por streaming el debate en la Sala del Mirador "Crisis de Regimen y Unidad Popular" por haberse superado amliamente el aforo. La cita pese a haberse lanzado en apenas cuatro días por Juan Diego Botto y Olga Rodriguez, había despertado gran expectación e interés.
La mesa inicial propuesta, con cuatro mujeres -Justa Montero del movimiento Feminista, Yayo Herrero de Ecologistas en Acción, Inés Sabanés coportavoz de EQUO Madrid y Tania Sanchez Melero, candidata autonómica de IU- y un sólo hombre -Luis Alegre de Podemos- era ya una declaración de intenciones en cuanto al protagonismo de las mujeres, que no se vio alterada por la incorporación del socialista Enrique del Olmo.
Sentí mucho no estar físicamente en la sala por los lazos de amistad, cariño y complicidad política que me unen a las participantes. Lazos que en el caso de Justa Montero se remontan a 40 años atrás, en los albores del movimiento feminista y el nacimiento de los primeros grupos LGTB, cuando ambos militábamos en la LCR. Algunos menos en el caso de Enrique del Olmo, compañero y sin embargo amigo en la asociación No Nos Resignamos o Inés Sabanés con quien coincidí en la Plataforma M30 No más coches años antes de que compartieramos la coportavocía de EQUO Madrid. A Yayo y a Tania las conozco hace menos tiempo pero siento hacia ellas admiración y cariño. En cuanto a Luis, a quien conocí en la última edición del Orgullo LGTB, como representante de Podemos, me interesaba mucho escuchar su receptividad ante dos elementos indispensables -desde mi punto de vista- en una propuesta de cambio no sólo de régimen sino civilizatorio: Feminismo y Ecologismo.

El reciente acuerdo entre Ganemos Madrid y Podemos Madrid para concurrir juntas en las municipales al Ayuntamiento de Madrid ha demostrado que la confluencia es posible y fructífera. Ganemos Madrid ha sido capaz de construir de forma colectiva, integrando a personas y colectivos diversos, en un proceso más complejo y dificil -también más enriquecedor- de lo que han sido las coaliciones de partidos en el pasado. Es dificil entender que confluyamos en las elecciones municipales y vayamos separados en las autonómicas. Creo que el éxito de la marca Podemos no es suficiente para obligarnos a competir electoralmente en las autonómicas a quienes ya estamos confluyendo para ganar el Ayuntamiento de Madrid.
De todos modos, más allá de como evolucionen las alianzas y candidaturas y sin dar por perdida la confluencia autónomica que sume a Podemos otras identidades y "marcas" políticas para ganar también la Comunidad de Madrid, lo que sentí ayer fue la complicidad y el cariño con muchas personas que hemos compartido causas comunes durante años. La reciente pérdida de Ladis y el emotivo homenaje del sábado, tras la Marcha por el Cambio contribuían a un estado emocional muy a flor de piel.
Frente al ordenador retwiteaba indistintamente a Maria Pastor o Miguel Urban, a Miguel Angel Vazquez o a Hugo Martinez Abarca, a IU o a EQUO, hablaba de Inés o de Justa o de Yayo o de Tania, en una especie de saludable promiscuidad política, en la que los objetivos comunes estaban por encima de los matices o de las "marcas". Hace ya muchos años que Petra Kelly reivindicaba la ternura en la acción política y aunque parezca que lo olvidamos cada día en nuestras legítimas discrepancias, es un maravilloso pegamento que facilita el entendimiento. Ladis lo sabía y lo practicaba.
Podemos es una formidable herramienta para el cambio. Como dijo Yayo, no podemos sino reconocer el éxito que han tenido al conectar con la indignación pero también la esperanza de millones de personas. Pero junto a la crisis de régimen, a la crisis institucional, hay también una crisis ecológica, una civilización nacida de la revolución industrial y la energía barata y abundante que se agota. Y es urgente responder a la crisis ecológica porque si lo dejamos para después ya será demasiado tarde. Esta es una de las grandes debilidades de Podemos desde mi punto de vista. La situación de emergencia social en la que nos encontramos es inseparable de la emergencia ecológica. No volveremos al crecimiento y si lo hacemos sólo acelerará el colapso ecológico. No es posible crear empleo digno ni luchar contra las desigualdades y la exclusión social sin abordar la transición ecológica de la economía.
La revolución será feminista o no será, decía una pancarta en la acampada de Sol. El debate de anoche apostaba claramente por el protagonismo de las mujeres yendo mucho más allá de la paridad que empieza a formar parte de lo "políticamente correcto". Del mismo modo, el futuro será verde o no habrá futuro. Gobernar la ciudad de Madrid es una oportunidad para poner en práctica la nueva política, desde la participación, la transparencia, la ética y la sostenibilidad. El camino andado por Ganemos Madrid en estos meses, recogiendo las aportaciones de plataformas y colectivos, desarrollando metodologías participativas anticipa un modelo de ciudad más democrático, ecológico, solidario y saludable. Pese a las escasas competencias municipales y al endeudamiento que dejan los delirios faraónicos de Gallardón y Botella, es mucho lo que podremos hacer para empezar a cambiar la gestión del territorio y el espacio público, la movilidad, los residuos, la alimentación y el consumo en una necesaria transición ecológica que sólo tendrá éxito con la implicación y participación de la ciudadanía. Remunicipalización de servicios, sí, claro, pero con participación y transparencia.

Cuando Podemos habla despectivamente de sopas de siglas para referirse al pluralismo político, elemento consustancial de la Democracia, creo que le hace un flaco favor a las ansias de cambio de la mayoría social que pretende representar en solitario.
La confluencia, la cooperación, la unidad popular o como queramos llamarla es posible y necesaria en todos los ámbitos: municipal, autonómico, estatal, europeo... Podemos ha abierto una grieta, ha puesto en pie una formidable palanca para el cambio. Abrir un proceso constituyente y más aún, iniciar la transcición a la civilización posindustrial, creo que exige la cooperación, la deliberación y la construcción colectiva mucho más allá de la marca de éxito.

Video Comisión Europea por Día Mundial del Sida

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